- ¿Qué es eso de la Cetosis y en qué consiste? ¿Es segura? ¿Puedo hacerlo?
Has escuchado hablar de la cetosis por la dieta keto, por ayuno intermitente o incluso por los biohackers que quieren vivir con energía constante.
Pero… ¿qué es realmente la cetosis? ¿Y qué le pasa a tu cuerpo cuando entras en ese estado?
Aquí desmenuzamos todo: desde cómo ocurre hasta qué efectos tiene en tu cerebro, tu energía y tu metabolismo.
La cetosis es un estado metabólico en el que el cuerpo cambia su fuente principal de energía: en lugar de usar glucosa (derivada de carbohidratos), comienza a utilizar grasas como combustible.
Este cambio ocurre cuando los niveles de carbohidratos en la dieta bajan significativamente —como en una dieta cetogénica o durante un ayuno prolongado— y las reservas de glucógeno (la forma almacenada de glucosa en hígado y músculos) se agotan.
⚙️ ¿Cómo responde el cuerpo?
Cuando ya no tiene suficiente glucosa disponible, el cuerpo entra en “modo alternativo”: comienza a descomponer los ácidos grasos almacenados en tejido adiposo y los convierte en compuestos llamados cuerpos cetónicos, producidos en el hígado.
Los tres principales cuerpos cetónicos son:
- Beta-hidroxibutirato (BHB): el más abundante y útil para el cerebro.
- Acetoacetato (AcAc): precursor metabólico del BHB.
- Acetona: subproducto volátil que se exhala (sí, de ahí el “aliento cetónico”).
Estos cuerpos cetónicos circulan en la sangre y son absorbidos por órganos como el cerebro, los músculos y el corazón para ser usados como fuente de energía.
🔄 Metáfora simple:
La cetosis es como si tu cuerpo cambiara de motor: de gasolina (glucosa) a diésel (grasas).
No es tan explosivo al principio, pero es más estable, eficiente y con más autonomía.
¿Cuándo ocurre la cetosis?
- Una dieta muy baja en carbohidratos (usualmente menos de 50g netos por día).
- Ayuno intermitente prolongado (16–24 horas o más).
- Actividad física intensa combinada con restricción de carbohidratos.
🧪 Referencias científicas:
Paoli A. (2014). Ketogenic diet for obesity: friend or foe? International Journal of Environmental Research and Public Health.
👉 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3945587/
Cahill GF. (2006). Fuel metabolism in starvation. Annual Review of Nutrition.
👉 https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16848698/
Newman JC & Verdin E. (2017). Beta-hydroxybutyrate: much more than a metabolite. Cell Metabolism.
👉 https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28178565/
⚙️ ¿Cómo ocurre la cetosis en el cuerpo? Paso a paso
Paso 1: Disminuye la ingesta de carbohidratos
Todo empieza cuando reduces drásticamente la cantidad de carbohidratos que consumes al día —ya sea por una dieta cetogénica o por ayuno prolongado.
En una alimentación estándar (alta en carbohidratos), el cuerpo obtiene la mayor parte de su energía de la glucosa, que proviene del pan, arroz, frutas, azúcar, papas, pastas y demás alimentos ricos en almidón o azúcares.
Pero cuando limitas esa entrada de glucosa —por ejemplo, consumiendo menos de 50g netos de carbohidratos diarios— el cuerpo nota que ya no tiene suficiente combustible fácil y rápido.
Entonces empieza a buscar una fuente alternativa de energía.
📌 Dato importante:
Esto es parte de lo que se conoce como la “transición metabólica” hacia la cetosis.
Durante esta etapa, algunas personas pueden experimentar síntomas como fatiga, irritabilidad o niebla mental —lo que se conoce comúnmente como “keto flu”.
Este cambio no ocurre de inmediato. El cuerpo primero utiliza sus reservas de glucosa almacenadas en forma de glucógeno (en el hígado y los músculos), las cuales se agotan en aproximadamente 24 a 48 horas según el nivel de actividad y el metabolismo individual.
Paso 2: Se agotan las reservas de glucógeno
Una vez que disminuyes drásticamente el consumo de carbohidratos, tu cuerpo comienza a usar el glucógeno almacenado como fuente primaria de energía.
El glucógeno es una forma de glucosa almacenada principalmente en:
- El hígado: para mantener estables los niveles de azúcar en sangre.
- Los músculos: para alimentar el movimiento físico.
Por cada gramo de glucógeno, el cuerpo almacena aproximadamente 3 a 4 gramos de agua.
👉 Por eso muchas personas notan una pérdida de peso rápida los primeros días: no es solo grasa, es glucógeno + agua.
Con el paso de 24 a 48 horas (puede variar según el individuo y el nivel de actividad física), estas reservas se agotan.
En ese momento, el cuerpo ya no tiene acceso fácil a glucosa y necesita encontrar otra fuente de energía.
📌 Dato curioso
Esto es parte de lo que se conoce como la “transición metabólica” hacia la cetosis.
Durante esta etapa, algunas personas pueden experimentar síntomas como fatiga, irritabilidad o niebla mental —lo que se conoce comúnmente como “keto flu”.
Paso #3 - El hígado empieza a producir cetonas
Con las reservas de glucógeno vacías y sin suficiente glucosa circulando en sangre, el cuerpo entra en modo adaptativo. El hígado comienza a descomponer ácidos grasos provenientes del tejido adiposo —es decir, de tu propia grasa corporal— para producir un nuevo tipo de energía: los cuerpos cetónicos.
Estos cuerpos cetónicos no son más que moléculas derivadas de la grasa que pueden ser usadas por casi todos los órganos del cuerpo, incluyendo el cerebro, como fuente de energía.
Existen tres tipos principales:
- Beta-hidroxibutirato (BHB): el más abundante y útil para el cerebro.
- Acetoacetato (AcAc): precursor metabólico del BHB.
- Acetona: subproducto volátil que se exhala (sí, de ahí el “aliento cetónico”).
Este proceso convierte al cuerpo en una máquina de quema de grasa. En lugar de depender del azúcar, ahora comienza a usar grasa como su principal fuente de combustible, lo que marca el inicio formal del estado de cetosis nutricional.
Paso 4: El cuerpo comienza a usar cetonas como fuente de energía
Una vez que el hígado ha producido suficientes cetonas, el cuerpo empieza a adaptarse a utilizarlas de manera eficiente como su principal fuente de energía. Esto incluye órganos clave como:
- El cerebro, que normalmente depende de glucosa, pero que puede cubrir hasta el 70%–80% de sus necesidades energéticas con beta-hidroxibutirato (BHB).
- El corazón y los músculos, que funcionan perfectamente con cetonas como combustible.
- Incluso tejidos periféricos y mitocondrias que optimizan su rendimiento en presencia de cetonas.
Durante esta fase, muchas personas reportan una mejora notable en su claridad mental, estabilidad energética y control del apetito. Esto sucede porque las cetonas proporcionan energía más constante que los picos y caídas de glucosa, especialmente si venías de una dieta alta en carbohidratos.
Este proceso también activa lo que muchos llaman “flexibilidad metabólica”: la capacidad del cuerpo de moverse entre fuentes de energía (grasas y carbohidratos) de forma eficiente, algo que en personas con resistencia a la insulina está profundamente afectado.
Con esta transición completa, el cuerpo está oficialmente en cetosis, y ahora usa grasa —tanto la que comes como la que tienes almacenada— como su nuevo combustible base.
🧪 Referencias:
Disminuye la ingesta de carbohidratos
“In the absence of sufficient dietary carbohydrate, the body reduces insulin levels and initiates lipolysis and ketogenesis.”
📘 Paoli A. (2014). Ketogenic Diet for Obesity: Friend or Foe?
👉 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3945587/
Se agotan las reservas de glucógeno
“During the first 24–48 hours of fasting or carbohydrate restriction, glycogen stores are depleted and the body begins to switch to fat as a fuel source.”
📘 Cahill GF. (2006). Fuel Metabolism in Starvation.
👉 https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16848698/
El cuerpo comienza a usar cetonas como fuente de energía
“Ketone bodies are taken up by tissues and used as energy substrates, especially in the brain, heart, and skeletal muscle.”
📘 Volek JS, Phinney SD. (2015). The Art and Science of Low Carbohydrate Living
(Libro de referencia clínica ampliamente citado, aunque no está en PubMed directamente).
Y también:
📘 Courchesne-Loyer A et al. (2017). Ketone Bodies and Brain Metabolism in Neurodegenerative Disease.
👉 https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fnagi.2017.00188/full
🟡 Y a todo esto… ¿para qué entrar en cetosis?
No es solo una moda, ni una “dieta más”. Entrar en cetosis puede tener usos terapéuticos y metabólicos profundos, tanto para personas con objetivos físicos como para quienes buscan mejorar su salud desde adentro.
Estas son algunas de las razones por las que mucha gente prueba este estado metabólico:
- Pérdida de grasa corporal sin pasar hambre constante
- Mayor saciedad y control del apetito (menos antojos)
- Estabilidad energética (sin picos de glucosa o bajones a media tarde)
- Terapia complementaria en epilepsia resistente
- Apoyo potencial en salud mental: depresión, ansiedad, trastorno bipolar (en estudios preliminares)
Más adelante profundizaremos en los beneficios uno por uno. Por ahora, basta decir que la cetosis no es solo para “bajar de peso”: es una herramienta potente para reentrenar tu metabolismo.
¿Qué se siente al entrar en cetosis? (síntomas comunes)
Una de las preguntas más frecuentes que surge cuando empiezas a reducir carbohidratos es:
“¿Cómo sé si ya entré en cetosis?”
Aunque la única forma 100% precisa de saberlo es midiendo tus niveles de cetonas (en sangre, aliento u orina), tu cuerpo suele darte señales bastante claras.
Aquí te dejo algunos síntomas y sensaciones comunes que muchas personas reportan en los primeros días o semanas:
Aliento cetónico
Muchas personas notan un aliento más fuerte o con un ligero olor “dulzón” o “a esmalte de uñas”. Esto se debe a la liberación de acetona, uno de los cuerpos cetónicos, que se elimina por la respiración.
Energía más estable
Muchas personas notan un aliento más fuerte o con un ligero olor “dulzón” o “a esmalte de uñas”. Esto se debe a la liberación de acetona, uno de los cuerpos cetónicos, que se elimina por la respiración.
Menos hambre
⚠️ Síntomas temporales (“keto flu”):
Durante los primeros días, el cuerpo atraviesa una transición. Algunas personas experimentan fatiga, niebla mental, dolor de cabeza, irritabilidad o dificultad para dormir. Esto se conoce como la “gripe keto”, y suele durar entre 2 y 7 días.
Se puede aliviar con buena hidratación, electrolitos y descanso.
📌 Cada cuerpo reacciona distinto. Algunas personas entran en cetosis de forma suave, otras notan el cambio más intensamente. Lo importante es observar, escuchar al cuerpo y acompañarlo con paciencia.
Muchas personas notan un aliento más fuerte o con un ligero olor “dulzón” o “a esmalte de uñas”. Esto se debe a la liberación de acetona, uno de los cuerpos cetónicos, que se elimina por la respiración.
Beneficios potenciales de la cetosis
Más allá de la pérdida de peso, la cetosis nutricional tiene beneficios metabólicos, hormonales, neurológicos y cognitivos que están siendo cada vez más documentados en la literatura científica.
Aquí te presento los más importantes y respaldados por estudios:
🔥 1. Mayor quema de grasa corporal
Al usar grasa como fuente principal de energía, el cuerpo accede con más facilidad a sus reservas adiposas. Esto no solo favorece la pérdida de grasa, sino también una mayor eficiencia metabólica.
🧠 2. Energía cerebral más estable
Las cetonas —especialmente el beta-hidroxibutirato— son una fuente de energía más constante para el cerebro que la glucosa. Esto se traduce en mejor enfoque, menos niebla mental y mayor claridad mental durante el día.
🍽️ 3. Menor hambre y mejor control del apetito
Las cetonas tienen un efecto directo sobre las hormonas del hambre (como la grelina), lo que puede llevar a una reducción natural del apetito sin necesidad de forzarse a comer menos.
🩺 4. Mejora de marcadores metabólicos
En personas con resistencia a la insulina, síndrome metabólico o diabetes tipo 2, la cetosis puede ayudar a reducir:
- Niveles de insulina en ayunas
- Glucosa en sangre
- Triglicéridos
- Hemoglobina A1c
❤️ 5. Mejora del perfil lipídico (en la mayoría de personas)
Contrario al mito, varios estudios muestran que la dieta cetogénica bien formulada puede:
- Aumentar el colesterol HDL (bueno)
- Disminuir los triglicéridos
- Disminuir partículas pequeñas de LDL (más aterogénicas)
🧬 6. Reducción de inflamación sistémica
El beta-hidroxibutirato actúa como molécula señalizadora antiinflamatoria, modulando vías como NF-kB. Esto puede ayudar a personas con enfermedades crónicas, dolor articular o condiciones autoinmunes.
🧘 7. Mejor regulación hormonal y mental
Contrario al mito, varios estudios muestran que la dieta cetogénica bien formulada puede:
- Aumentar el colesterol HDL (bueno)
- Disminuir los triglicéridos
- Disminuir partículas pequeñas de LDL (más aterogénicas)
🧠 8. Protección neuronal (neuroprotección)
Las cetonas pueden mejorar la función mitocondrial y reducir el estrés oxidativo en el cerebro. Esto está siendo estudiado en condiciones como:
- Alzheimer
- Parkinson
- Esclerosis múltiple
¿Es peligrosa la cetosis? (vs cetoacidosis)
Este es uno de los errores más comunes —y más peligrosos— que se siguen repitiendo incluso en ambientes médicos: confundir cetosis con cetoacidosis.
Y no, no son lo mismo.
Ni remotamente.
🔥 1. Mayor quema de grasa corporal
Al usar grasa como fuente principal de energía, el cuerpo accede con más facilidad a sus reservas adiposas. Esto no solo favorece la pérdida de grasa, sino también una mayor eficiencia metabólica.
🧠 2. Energía cerebral más estable
Las cetonas —especialmente el beta-hidroxibutirato— son una fuente de energía más constante para el cerebro que la glucosa. Esto se traduce en mejor enfoque, menos niebla mental y mayor claridad mental durante el día.
🍽️ 3. Menor hambre y mejor control del apetito
Las cetonas tienen un efecto directo sobre las hormonas del hambre (como la grelina), lo que puede llevar a una reducción natural del apetito sin necesidad de forzarse a comer menos.
🩺 4. Mejora de marcadores metabólicos
En personas con resistencia a la insulina, síndrome metabólico o diabetes tipo 2, la cetosis puede ayudar a reducir:
- Niveles de insulina en ayunas
- Glucosa en sangre
- Triglicéridos
- Hemoglobina A1c
❤️ 5. Mejora del perfil lipídico (en la mayoría de personas)
Contrario al mito, varios estudios muestran que la dieta cetogénica bien formulada puede:
- Aumentar el colesterol HDL (bueno)
- Disminuir los triglicéridos
- Disminuir partículas pequeñas de LDL (más aterogénicas)
🧬 6. Reducción de inflamación sistémica
El beta-hidroxibutirato actúa como molécula señalizadora antiinflamatoria, modulando vías como NF-kB. Esto puede ayudar a personas con enfermedades crónicas, dolor articular o condiciones autoinmunes.
🧘 7. Mejor regulación hormonal y mental
Contrario al mito, varios estudios muestran que la dieta cetogénica bien formulada puede:
- Aumentar el colesterol HDL (bueno)
- Disminuir los triglicéridos
- Disminuir partículas pequeñas de LDL (más aterogénicas)
🧠 8. Protección neuronal (neuroprotección)
Las cetonas pueden mejorar la función mitocondrial y reducir el estrés oxidativo en el cerebro. Esto está siendo estudiado en condiciones como:
- Alzheimer
- Parkinson
- Esclerosis múltiple
¿Es peligrosa la cetosis? (vs cetoacidosis)
Este es uno de los errores más comunes —y más peligrosos— que se siguen repitiendo incluso en ambientes médicos: confundir cetosis con cetoacidosis.
Y no, no son lo mismo.
Ni remotamente.
✅ Cetosis nutricional
Es un estado metabólico normal y seguro que ocurre cuando el cuerpo, ante una reducción significativa de carbohidratos (por dieta o ayuno), comienza a producir cuerpos cetónicos para usarlos como energía.
Los niveles de cetonas en sangre en cetosis nutricional suelen oscilar entre 0.5 y 3.0 mmol/L, y el pH de la sangre se mantiene completamente estable.
Este estado no representa un peligro en personas sanas, y de hecho ha sido utilizado terapéuticamente por más de 100 años para tratar condiciones como la epilepsia resistente.
❌ Cetoacidosis diabética (CAD)
Es una condición médica grave que ocurre principalmente en personas con diabetes tipo 1 (o tipo 2 muy descompensada), cuando no hay insulina disponible y la glucosa no puede entrar a las células.
El cuerpo entra en crisis: empieza a producir cetonas de forma descontrolada, y estas alcanzan niveles peligrosos (por encima de 10 mmol/L), lo que acidifica la sangre y puede causar coma o incluso la muerte si no se trata.
Este estado no tiene nada que ver con la cetosis nutricional inducida por una dieta cetogénica o por ayuno en personas sanas.
¿Cómo saber si estás en cetosis?
Una vez que reduces drásticamente los carbohidratos, tu cuerpo entra progresivamente en cetosis… pero, ¿cómo saber si realmente llegaste a ese estado?
Aunque algunas señales se pueden “sentir”, lo ideal es combinar síntomas subjetivos con mediciones objetivas.
1. Niveles de cetonas en sangre
La forma más precisa de saber si estás en cetosis es medir los cuerpos cetónicos en sangre, especialmente el beta-hidroxibutirato (BHB).
- Rango típico de cetosis nutricional: 👉 0.5 a 3.0 mmol/L
- Se mide con un glucomedidor compatible con tiras de cetonas (como el Keto Mojo o el Precision Xtra).
- Por encima de 1.5 mmol/L suele considerarse cetosis “profunda” o estable.
✅ Ventaja: alta precisión
⚠️ Desventaja: requiere pinchar el dedo y tiras que pueden ser costosas
2. Medición con tiras de orina (menos precisas)
Las tiras reactivas de orina detectan la presencia de acetoacetato, uno de los cuerpos cetónicos, y cambian de color según la concentración.
- Son útiles al inicio del proceso (primeros 3–10 días).
- Con el tiempo, el cuerpo se adapta y excreta menos cetonas en la orina, por lo que los resultados pueden ser falsamente bajos.
✅ Ventaja: muy accesibles y fáciles de usar
⚠️ Desventaja: baja precisión una vez adaptado a la cetosis
3. Señales indirectas (síntomas físicos)
Aunque no son 100% confiables por sí solas, muchas personas notan:
- Aliento cetónico (olor dulce o metálico por la acetona exhalada)
- Menor hambre durante el día
- Mayor claridad mental
- Aumento leve de energía y menos somnolencia post comida
Estas señales, combinadas con medición objetiva, te dan un buen panorama de tu estado metabólico.
Tip para quienes quieren precisión + contexto:
También puedes medir glucosa en ayunas junto con cetonas en sangre y calcular el Glucose-Ketone Index (GKI), una métrica que algunos utilizan para estados terapéuticos (como cáncer o epilepsia).
👉 GKI < 3 suele indicar cetosis profunda.
Usos terapéuticos de la cetosis: más allá de perder peso
Aunque muchas personas conocen la cetosis como una estrategia para bajar de peso a través de la dieta cetogénica o el ayuno intermitente, este estado metabólico también tiene un historial clínico profundo y fascinante.
De hecho, la cetosis fue utilizada con fines terapéuticos mucho antes de que se pusiera “de moda” en el mundo fitness.
Hoy sabemos que los cuerpos cetónicos no solo son una fuente alternativa de energía, sino que también tienen efectos antiinflamatorios, neuroprotectores y reguladores del metabolismo cerebral.
Aquí te comparto dos de los usos clínicos más relevantes:
1. Epilepsia resistente a medicamentos
La dieta cetogénica fue desarrollada originalmente en la década de 1920 como una terapia para niños con epilepsia refractaria, es decir, casos en los que los medicamentos no lograban controlar las convulsiones.
Cuando el cuerpo entra en cetosis, produce cuerpos cetónicos como el beta-hidroxibutirato (BHB), que actúan como una fuente de energía alternativa para el cerebro. Estos compuestos parecen tener un efecto estabilizador sobre la actividad eléctrica neuronal, lo que ayuda a reducir tanto la frecuencia como la intensidad de las crisis epilépticas.
Este tratamiento sigue vigente en centros médicos especializados, como el Johns Hopkins Hospital, y ha sido adaptado incluso para adultos en ciertos casos.
📚 Fuente: Johns Hopkins – Ketogenic Diet for Epilepsy
👉 https://www.hopkinsmedicine.org/neurology-neurosurgery/specialty-areas/epilepsy/diet-therapy
2. Salud mental y función cognitiva
Más allá de la epilepsia, cada vez más investigaciones exploran cómo la cetosis podría servir como herramienta complementaria en el tratamiento de trastornos mentales y neurológicos. Entre los casos estudiados se encuentran:
- Depresión resistente a tratamiento
- Trastorno bipolar
- Niebla mental y fatiga crónica
- Enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkinson
La hipótesis central es que el cerebro de personas con estos trastornos suele presentar problemas en el metabolismo de la glucosa, inflamación crónica y estrés oxidativo.
Al utilizar cetonas como fuente de energía alternativa, el cerebro podría:
- Reducir la inflamación
- Mejorar la eficiencia energética mitocondrial
- Estabilizar neurotransmisores clave como GABA (inhibidor) y glutamato (excitador), que frecuentemente están desequilibrados en estos trastornos.
Aunque la evidencia clínica aún está en desarrollo, los resultados preliminares son prometedores y han motivado la creación de ensayos clínicos más grandes.
Fuentes:
En resumen
La cetosis va mucho más allá de “comer tocino y aguacate”. Es un estado metabólico natural, evolutivo y clínicamente poderoso que está siendo rescatado por la ciencia moderna como una posible herramienta para enfermedades difíciles de tratar.
¿Tiene limitaciones? Por supuesto. ¿Requiere supervisión médica en contextos terapéuticos? También.
Pero no reconocer su potencial clínico solo por prejuicios es quedarse fuera de una conversación importante sobre el futuro de la salud cerebral y metabólica.
¿La Cetosis es para todos? ¿Y cuánto tiempo se puede sostener?
Una de las preguntas más comunes cuando se habla de cetosis es:
“¿Esto lo puede hacer cualquiera?”
“¿Y por cuánto tiempo es seguro hacerlo?”
La respuesta corta es: depende.
La cetosis no es una dieta milagro ni una moda pasajera (aunque muchos la vendan así). Es una herramienta metabólica poderosa que puede adaptarse a distintas personas y objetivos, pero no todos reaccionan igual ni la necesitan en la misma medida.
Algunas personas la utilizan por ciclos de 2–4 semanas para resetear su metabolismo.
Otras la adoptan como estilo de vida durante meses o años, especialmente si tienen condiciones como resistencia a la insulina, síndrome metabólico, epilepsia o trastornos del estado de ánimo.
También hay quienes la aplican estratégicamente en combinación con otras fases alimenticias (tipo carb cycling o enfoque cíclico).
Eso sí:
- Personas con diabetes tipo 1, enfermedades renales avanzadas, trastornos de la conducta alimentaria o que estén embarazadas deben consultar primero con un médico o profesional especializado.
- Y como con todo cambio profundo en el estilo de vida, la clave está en la individualización y la observación consciente.
Cetosis: una herramienta de claridad, no de restricción
Cetosis no es para todos, todo el tiempo. Pero sí puede ser para más personas de las que hoy en día se imaginan… cuando se hace bien.
Entender la cetosis no es solo para los fanáticos del keto.
Es entender una de las capacidades más fascinantes y olvidadas del cuerpo humano:
👉 La habilidad de funcionar con eficiencia, claridad y energía usando sus propias reservas.
La cetosis nos recuerda que el cuerpo humano está diseñado para adaptarse. Para sanar.
Para alternar entre fuentes de energía según el contexto, sin depender de azúcar constante ni snacks cada dos horas.
Más que una dieta o un protocolo, es una herramienta metabólica que vale la pena conocer.
No es mágica.
No es para todos.
Pero cuando se usa con conciencia, puede cambiar no solo tu cuerpo…
sino también tu relación con la energía, la comida y la salud.
📚 Fuentes científicas destacadas
Beneficios de la Cetosis
1. Mayor quema de grasa corporal
Referencia:
Paoli, A., Rubini, A., Volek, J. S., & Grimaldi, K. A. (2013). Beyond weight loss: a review of the therapeutic uses of very-low-carbohydrate (ketogenic) diets. European Journal of Clinical Nutrition, 67(8), 789-796.
Enlace al estudioResumen:
Las cetonas proporcionan una fuente de energía más estable y eficiente para el cerebro, mejorando la función cognitiva y la claridad mental.
2. . Energía cerebral más estable
Referencia:
Cunnane, S. C., Courchesne-Loyer, A., St-Pierre, V., Vandenberghe, C., Pierotti, T., Fortier, M., … & Castellano, C. A. (2016). Can ketones compensate for deteriorating brain glucose uptake during aging? Implications for the risk and treatment of Alzheimer’s disease. Annals of the New York Academy of Sciences, 1367(1), 12-20.
Enlace al estudioResumen:
Las cetonas proporcionan una fuente de energía más estable y eficiente para el cerebro, mejorando la función cognitiva y la claridad mental.
3. Menor hambre y mejor control del apetito
Reference:
Gibson, A. A., Seimon, R. V., Lee, C. M., Ayre, J., Franklin, J., Markovic, T. P., … & Sainsbury, A. (2015). Do ketogenic diets really suppress appetite? A systematic review and meta-analysis. Obesity Reviews, 16(1), 64-76.
Enlace al estudioResumen:
Las dietas cetogénicas se asocian con una reducción del hambre y el apetito, probablemente debido a cambios hormonales (como la supresión de la grelina).
4. Mejora de marcadores metabólicos
Reference:
Hallberg, S. J., McKenzie, A. L., Williams, P. T., Bhanpuri, N. H., Peters, A. L., Campbell, W. W., … & Volek, J. S. (2018). Effectiveness and safety of a novel care model for the management of type 2 diabetes at one year: an open-label, non-randomized, controlled study. Diabetes Therapy, 9(2), 583-612.
Enlace al estudio- Resumen:
Las dietas cetogénicas mejoran el control glucémico, disminuyen la insulina en ayunas y reducen los triglicéridos y la hemoglobina A1c en personas con diabetes tipo 2.
5. Mejora del perfil lipídico
Reference:
Volek, J. S., Phinney, S. D., Forsythe, C. E., Quann, E. E., Wood, R. J., Puglisi, M. J., … & Fernandez, M. L. (2009). Carbohydrate restriction has a more favorable impact on the metabolic syndrome than a low fat diet. Lipids, 44(4), 297-309.
Enlace al estudioResumen:
Las dietas cetogénicas bien formuladas aumentan el colesterol HDL, disminuyen los triglicéridos y reducen las partículas pequeñas y densas de LDL.
6. Reducción de inflamación sistémica
Reference:
Youm, Y. H., Nguyen, K. Y., Grant, R. W., Goldberg, E. L., Bodogai, M., Kim, D., … & Dixit, V. D. (2015). The ketone metabolite β-hydroxybutyrate blocks NLRP3 inflammasome–mediated inflammatory disease. Nature Medicine, 21(3), 263-269.
Enlace al estudioResumen:
El beta-hidroxibutirato actúa como una molécula señalizadora antiinflamatoria al inhibir el inflamasoma NLRP3.
7. Mejor regulación hormonal y mental
Reference:
Phelps, J. R., Siemers, S. V., & El-Mallakh, R. S. (2013). The ketogenic diet for type II bipolar disorder. Neurocase, 19(5), 423-426.
Enlace al estudioResumen:
La evidencia preliminar sugiere que la dieta cetogénica puede ayudar a estabilizar el estado de ánimo y reducir los síntomas en el trastorno bipolar y la depresión.
8. Neuroprotección
Reference:
Masino, S. A., & Rho, J. M. (2012). Mechanisms of ketogenic diet action. Epilepsia, 53, 85-92.
Enlace al estudioResumen:
Las cetonas mejoran la función mitocondrial y reducen el estrés oxidativo, ofreciendo neuroprotección en enfermedades como Alzheimer, Parkinson y esclerosis múltiple.
- Kosinski C, Jornayvaz FR. (2017). Effects of ketogenic diets on cardiovascular risk factors: Evidence from animal and human studies.
👉 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5452247/ - D’Agostino DP et al. (2013). Therapeutic ketosis and the ketogenic diet.
👉 https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23909827/ - UCLA Health. Ketosis vs Ketoacidosis: What’s the Difference? 👉https://www.uclahealth.org/news/article/ketosis-ketoacidosis-sound-similar-but-not-the-same-thing