¿Es mala la grasa saturada? Lo que dice un nuevo estudio

Un nuevo estudio revisó los mejores ensayos clínicos y no encontró evidencia clara de que así sea. Aquí te explicamos por qué importa.

Durante años, las recomendaciones oficiales han sido claras: reducir la grasa saturada para proteger la salud del corazón.

Pero recientemente se publicó un nuevo meta-análisis que vuelve a poner este tema sobre la mesa.

En este artículo analizamos este estudio y planteamos preguntas para seguir estudiando este interesante tema. 

Explicación sencilla del estudio: "Saturated Fat Restriction for Cardiovascular Disease Prevention"

Durante décadas, las guías de salud han recomendado comer menos grasas saturadas para proteger el corazón, pero la mayoría de esas recomendaciones se basan en estudios observacionales (que solo observan lo que la gente come y sus resultados de salud, sin intervenir directamente).

Este estudio quiso revisar solo los ensayos clínicos aleatorizados, que son más confiables porque comparan grupos al azar y controlan mejor otros factores.

¿Cómo se hizo el estudio?

  • Buscaron todos los ensayos clínicos aleatorizados publicados hasta abril de 2023, en los que se reducía la grasa saturada en la dieta para ver si eso prevenía enfermedades cardiovasculares.

  • Analizaron los resultados de estos estudios juntos (meta-análisis) para ver si había un efecto claro.

  • Se enfocaron en resultados “duros” y objetivos, como muertes por enfermedad cardiovascular, infartos, y mortalidad total. No incluyeron síntomas vagos o pruebas que puedan ser interpretadas de forma subjetiva.

¿Qué encontraron?

  • Revisaron más de 7,000 artículos y seleccionaron 9 estudios con un total de 13,532 participantes.

  • Al juntar todos los datos, NO encontraron pruebas de que reducir las grasas saturadas disminuya el riesgo de morir por enfermedad cardiovascular, morir por cualquier causa, tener un infarto o eventos en las arterias coronarias.

  • No hubo relación entre cuánto se bajaba la grasa saturada y el beneficio en salud.

  • Solo uno de los estudios incluyó personas que tomaban estatinas (medicamentos que bajan el colesterol), y tampoco mostró diferencia.

¿Qué significa esto?

Según los datos actuales de ensayos clínicos, reducir las grasas saturadas en la dieta NO se puede recomendar como una estrategia efectiva para prevenir enfermedades del corazón o para reducir la mortalidad.

Limitaciones del estudio

  • Ninguno de los estudios incluidos tenía bajo riesgo de sesgo (es decir, todos tenían algún problema metodológico que puede afectar los resultados).

  • Muchos estudios eran antiguos y no usaban estatinas, que hoy son parte esencial del tratamiento para el colesterol alto.

  • La mayoría de los estudios eran en hombres y en personas que ya tenían problemas cardíacos (poca prevención primaria).

  • Los cambios en la dieta no siempre fueron muy grandes ni se mantuvieron mucho tiempo.

  • No se pudo analizar bien el efecto en mujeres o en personas que toman estatinas.

En resumen, para principiantes 

  • Durante años nos dijeron que comer menos grasa saturada era bueno para el corazón.

  • Este estudio revisó los experimentos más confiables y encontró que, hasta ahora, no hay pruebas sólidas de que reducir la grasa saturada prevenga infartos o muertes.

  • Faltan estudios modernos, bien hechos, con personas que reciben los mejores tratamientos actuales (como estatinas).

  • Por ahora, no se puede decir que bajar la grasa saturada en la dieta ayude a prevenir enfermedades del corazón.

Referencia utilizada:
 Saturated Fat Restriction for Cardiovascular Disease Prevention: A Systematic Review and Meta-analysis of Randomized Controlled Trials, JMA J. 2025;8(2):395-407.

Análisis del Dr. Bret Scher de Metabolic Mind sobre el estudio

1. La mayoría de los estudios hacen las preguntas equivocadas

El problema no es solo si las grasas saturadas son buenas o malas, sino cómo preguntamos eso y en qué contexto. El doctor argumenta que si no se hace la pregunta correcta, ningún estudio dará una respuesta útil para mejorar la salud real de las personas.

2. Este nuevo meta-análisis sí usó ensayos clínicos aleatorizados

A diferencia de muchos estudios observacionales (menos confiables), este estudio se centró en intervenciones directas, lo que lo hace más relevante… pero aún así no mostró beneficios claros al reducir la grasa saturada.

3. La inclusión y exclusión de estudios puede sesgar el resultado

Señala cómo estudios previos (como el de Mozaffarian) no explicaban por qué incluían o excluían ciertos ensayos. Eso permite “cocinar” los resultados según intereses o sesgos, lo que pone en duda muchas revisiones pasadas.

4. No toda grasa saturada es igual

No es lo mismo la grasa de un pastel con azúcar que la de un filete con brócoli. Ni es igual la mantequilla que el aceite de coco o el queso. Generalizar el término “grasa saturada” es científicamente impreciso.

5. El patrón alimenticio completo es más importante

Lo que más influye en la salud metabólica es el estilo de alimentación completo, no un solo nutriente. Dietas low-carb bien formuladas con alimentos reales pueden incluir grasas saturadas y aun así mejorar la salud.

6. La recomendación oficial de limitar grasas saturadas ya no tiene sustento sólido

No solo no ayuda, sino que puede confundir. Es hora de reformular las guías alimentarias basadas en el impacto real en la salud metabólica y en evidencia actualizada.

Preguntas para reflexionar y seguir estudiando

📌 Si la evidencia de mayor calidad no respalda reducir la grasa saturada…

¿por qué lo seguimos recomendando en escuelas, clínicas y medios de comunicación?

📌 ¿Tiene sentido juzgar un nutriente aislado, fuera del contexto de una dieta completa y del estado metabólico individual?

📌 ¿Estamos promoviendo una idea simplista (“menos grasa = más salud”) en un sistema biológico tan complejo como el cuerpo humano?

📌 ¿Qué otros dogmas nutricionales podrían estar basados en evidencia débil o en estudios mal diseñados?

📌 ¿Cuántas decisiones médicas y políticas públicas se han basado en estudios que en realidad no preguntaron lo correcto?

📌 ¿No deberíamos enfocarnos más en mejorar la salud metabólica general —glucosa, insulina, inflamación— en lugar de satanizar macronutrientes?

📌 ¿Es hora de actualizar nuestras guías alimentarias a la luz de la evidencia real, aunque eso implique admitir que muchas recomendaciones pasadas estaban equivocadas?